Friday, 09 December 2011 11:05
(Mérida, 09-12-2011/Prensa Fondas).- El Poder Popular, ejecutado por el pueblo organizado, demuestra una vez más que
Esta recién inaugurada planta, es la segunda en su estilo en el estado Mérida y se encuentra ubicada en las instalaciones del Instituto de Desarrollo Endógeno Mistajá, dirigido por la alcaldía local. Es el fruto de lo que comenzó como un sueño, gracias a la articulación de las diferentes instancias revolucionarias, ahora es una realidad.
La planta posee tres tanques refrigerados, con una capacidad de cinco mil litros, además contiene un pequeño laboratorio de análisis de muestras para garantizar la calidad del producto recibido.
José Manuel Rondón, uno de los impulsores del proyecto, indicó: “El mayor logro de esta receptoría es que fuese administrada y manejada por los mismos productores, en este comienzo recibimos
En la zona también se cuenta con un silo que tiene capacidad para seis mil litros de producto, de manera que potencialmente se puede contener más de 11 mil litros de capacidad combinada, lo que se traduciría en mayor utilidad para la población y mayor facilidad de movimiento de la producción local.
“Hoy, con el auspicio de algunos productores, hemos logrado la apertura de esta receptoría. Ahora tendremos precios justos para todos y beneficios como el alimento concentrado a un precio mucho más económico, medicinas y asistencia técnica. Es un logro revolucionario que necesitábamos, por fin el socialismo llegó a nosotros”, expresó Norma Mendoza, secretaria del Consejo de Productores y Productoras de la zona de Jají.
LOS ESFUERZOS CONTINÚAN
Los productores están claros que este logro no es el fin de un proceso, sino el inicio de un gran proyecto, por lo que llaman al resto de productores de la zona a unirse y ser parte de tan importante empresa.
Tienen como próximo objetivo la conformación de una Agrotienda Socialista, donde los productores lecheros puedan adquirir a precios muy bajos, los insumos y medicinas sin necesidad de acudir a los mercados capitalistas que usualmente entregan materia de baja calidad a altos precios. Se espera que la producción de estos insumos sea autoabastecida y sustentable, que es una manera más de vivir en socialismo. (FIN/David Agelvis)












