Friday, 28 October 2011 17:05
(Caracas, 28-10-2011/Prensa Fondas).- Como una forma de rescatar la memoria de los pueblos indígenas de Venezuela y América, el Fondo para el Desarrollo Agrario Socialista (Fondas) organizó la primera Expo Feria Artesanal Indígena, donde distintos colectivos artesanales de diversas regiones del país ofrecieron sus creaciones a los servidores y al público en general.
En la actividad intervinieron varias personalidades que brindaron al público presente unas palabras en torno a la importancia del rescate de la cultura indígena en nuestro país. Tatiana Jiménez, antropóloga y servidora pública del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, resaltó la necesidad de incluir cada día más a los pueblos indígenas en las dinámicas sociales nacionales.
Al respecto, Jiménez resaltó el logro alcanzado por la Revolución Bolivariana al incluir a los pueblos indígenas dentro de la Carta Magna de la constitución venezolana. “Estamos en revolución, por eso debemos seguir profundizando los procesos de inclusión de los pueblos indígenas venezolanos, ya que pueblos como Bolivia han dado grandes pasos en esa dirección al declarar al estado boliviano como una nación pluricultural”, dijo.
Del mismo modo, Antonio Rumbos, servidor público del Fondas y luchador incansable por el rescate de la memoria ancestral, dirigió unas palabras a los asistentes, insistiendo en la necesidad de desprendernos de la influencia norteamericana para recuperar los orígenes de nuestro pueblo. “Apuesto que si yo pregunto who are you?, todos responde fine, thak you; pero si yo pregunto lo mismo en lengua yanomami, nadie sabría responder”, dijo.
Rescate del Juego de Garrote
La actividad culminó con una muestra del colectivo Jebe Negro, una agrupación cultural encargada de rescatar la tradición mestiza del juego de garrote, tradición casi desconocida en la actualidad pero que se remonta a doscientos años de antigüedad, y que consiste en el manejo sistemático de un garrote o palo de madera con fines de defensa personal.
Daniel Perales, jugador de garrote y uno de los pioneros en el rescate de la tradición, explicó que el juego de garrotes ha sido una tradición trasmitida de generación en generación vía oral, ya que no existen registros escritos que puedan determinar un origen preciso.
Sin embargo, el garrotero explicó que, a pesar de ser una tradición oral, el arte del garrote responde a un sistema de enseñanza que posee tres niveles: el Reparto, donde los aprendices aprenden los primeros movimientos; el Juego a Vista, donde los ya iniciados experimentan una ejecución libre no coreográfica; y La Riña, donde los garroteros exponen sus habilidades en una pelea de mayor peligro, pues exponen sus cuerpos a los golpes de garrote que su adversario pueda propinarles.
Perales calificó al juego de garrote como “la esgrima venezolana, un método de defensa personal criollo”, que entraña toda una filosofía de vida arraigada en el pueblo venezolano, “un código de antiguos valores ancestrales perdidos en la transculturización acaecida en Venezuela”.(FIN/Aquiles Zambrano)












